Hablemos del Futuro. Qué palabra para cerrar el año, ¿no? Futuro como promesa, como vértigo, como deuda pendiente, como pregunta abierta, como plan. Futuro como un algo abstracto, singular, ajeno. Si hoy es el futuro de ayer, algo es seguro: todo lo que era o parecía un problema, de alguna manera se resolvió. Eso es lo que la mirada retrospectiva nos enseña incuestionablemente, que con el tiempo las cosas se acomodan.
¿Cómo te imaginas vos el futuro? ¿Te da ansiedad o confianza? A mí el futuro, hoy se me revela inevitablemente en plural y con algunas certezas:
Una de mis postales favoritas de mi año: conocer La Patagonia Argentina
Al final de la Residencia Fuega, le dije a ese grupo hermoso de mujeres, algo muy drama queen de mi parte (que lo soy) y es que FUEGA collective este año me salvó la vida. Porque recibí a través del trabajo en equipo una cura de humildad, aprendí que el futuro —que veía tan nebuloso en un momento difícil— no se construye en soledad.
La creatividad, la que cambia el mundo; la que a vos y a mí nos interesa, ocurre cuando varias mentes se encuentran, cuando aceptamos no tener todas las respuestas y nos sentamos juntas a atravesar la incertidumbre. Por eso, los desafíos que tenemos hoy —personales, colectivos, humanos— ya no los resuelve una sola persona ¿te has dado cuenta?. El futuro no necesita salvadores. Necesita comunidad, vínculos, red.
Hoy cierro el año con 5 certezas que quiero sostener en mi presente-futuro y que hacen parte de esto que llamamos FUEGA:
El futuro es colaborativo. No porque sea más cómodo, sino porque es la única forma realista de crear algo que tenga sostenibilidad y sentido. Llegar acompañadas no significa que no podamos solas, es más bien recordar una inteligencia colectiva que nos es natural.
Colaborar requiere humildad emocional. Dejar de asumir que el problema siempre es el otro. Reconocer nuestras propias reacciones, miedos y automatismos. Aceptar que también nos equivocamos, que no siempre vemos claro, y que eso abre espacio para el encuentro genuino. Implica, muchas veces, bajarnos del pedestal interno y recordar algo esencial: todas somos un poco torpes, sensibles, contradictorias, imperfectas. Es decir, humanas.
El conflicto es una oportunidad de crecimiento. En todo equipo vivo habrá diferencias, tensiones y puntos de fricción. No porque algo esté mal, sino porque sencillamente no somos iguales. Cuando el conflicto se nombra y se atraviesa con escucha y responsabilidad, se vuelve un espacio de aprendizaje, ajuste y maduración colectiva, en lugar de una ruptura silenciosa. Para nosotras ha sido tan bonito aprender a atravesarlos y sobre todo, no temerles.
No existen personas completas: existen equipos. Toda fortaleza trae una debilidad asociada. La creatividad puede venir con desorden; el cuidado, con rigidez. Entender esto nos vuelve más pacientes y más realistas. Trabajar con otras personas es justamente, la combinación de virtudes que no caben en una sola persona. En lo personal, no necesito rodearme de personas perfectas, sino de personas dispuestas a aprender, a cambiar y a construir juntas. Además, qué maravilloso es no tener que hacerlo todo sola.
El networking está hecho de vínculos no de contactos. Ya no se trata de acumular contactos o seguidores sino de tejer vínculos reales. De reconocer que necesitamos a otros, de agradecer lo que cada quien aporta y de construir desde la confianza y no desde la escasez. ¿Competir para qué? Si al co-crear la abundancia se multiplica.
El futuro pertenece a quienes sepan crear en comunidad, no desde la autosuficiencia. Es una red que tejemos, conversación a conversación. El futuro al que quiero ir será colaborativo o no será.
¡Ah, tengo una certeza más!
¡Que en septiembre 2026 nos vemos en España para la segunda edición de la Residencia Fuega! Si querés ser parte, dejanos tu mail acá.
Postal #5 Sharon Borgström desde Buenos Aires, Argentina Crear es una apuesta. No hace falta ni que te lo diga: ya lo sabés. Pero hoy te quiero hablar de otro tipo de apuesta, del cuál hablamos un poco menos: La apuesta de colaborar. De apostar no solo por una idea, sino por otras personas. De decidir que tu camino creativo no va a ser un camino en solitario. Si esta es la primera carta de FUEGA que lees, te cuento rápido quiénes somos: somos 5 emprendedoras creativas que nos conocimos a...